¿Cómo puedo deshacerme de este dolor tan profundo? ¿Cómo puedo curar esta herida que se sigue abriendo cada día? Que Dios me lo diga porque yo no puedo encontrar la solución de mi problema. No puedo. Como quisiera tener lo suficiente para quitarme este suplicio.
Todo comenzó cuando era niño y mi afán de verlos, acariciarlos, sentir su vida, pero con el tiempo y algunas llantos me di cuenta que como todos, ellos también partían, a dónde, no sé, porque creo que no está escrito, a pesar de que hace un año me dijeran que a ningún lugar, que sólo valían como materia que se transforma, maldita ley humana.
Pero conseguí a través de los años un periodo de estabilidad emocional con dos. Luego fueron tres con la llegada de Thorn, para finalmente ser cuatro con la luz de una nueva vida. Ellos sabían cómo me sentía, sabían cómo hacerme reaccionar ante cualquier sentimiento. Y con el paso del bendito y a la vez maldito tiempo me aparté de ellos, sin tomarles importancia hasta que Dios me dijo: Basta de tu arrogancia, te olvidaste de ellos como si fueran simple materia. Ahora traduzco lo que me quería decir: que fuera responsable, que no me olvidara de que yo debía amar.
Mi corazón se destrozó al terminarse su último respiro, su aliento final. No pude contener el llanto, mi corazón petrificado había vuelto a hacerse de sangre roja y pura. Que mi querido Thorn me perdone por no haberle prestado atención. Muchas semanas pasaron y no pude olvidarme de su incondicional afecto, de aquello que llaman muchos sólo como un querer comprado, por una de sus necesidades básicas. Pero, yo nunca he pensado así y no creo que cambie mi opinión: detrás de esa figura animal sé que deben tener lo que yo llamo el soplo de Dios, su amor.
Mi corazón se petrificó nuevamente hasta que volteé la cara para estar frente a frente al Señor y me di cuenta de los grandes errores que había cometido y que tendría que cambiar. Pero, siempre existe situaciones que me hacen doler, y esta fue la de su casi partida inminente. Los tres se irían y yo no podía aguantarlo, se irían a otro lugar, pero no al lado de Dios como yo pienso que se tienen que ir sino por personas que quizás no los deseen ni ver, que no tengan tolerancia para criaturas de la creación igual que ellos.
Y así es como estoy sufriendo ahora, y sé que no hay esperanzas de que se queden, eso es lo que yo pienso, quizás sólo pueda prolongar el tiempo de que se queden más. Pero, eso también alargaría más mi sufrimiento...
Historia dedicada a Thorn, B, N, M y a todos aquellos que me arrancaron sonrisas y llantos.
un amor de verano
Hace 15 horas


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada